Analizando personajes: Kaz Brekker y Mal Oretsev

El 23 de abril, Netflix estrenó Sombra y hueso, la adaptación de la trilogía homónima de Leigh Bardugo, cosa que seguro que ya sabrás, a no ser que no me sigas en twitter y/o que vivas debajo de una piedra.


La serie combina la trama de Sombra y hueso (la primera novela de la trilogía) con los protagonistas de Seis de cuervos, bilogía firmada también por Leigh Bardugo y en la que aparecen algunos de sus personajes más emblemáticos. Y es de eso, de personajes, de lo que os vengo a hablar hoy: de cómo usar las motivaciones y los obstáculos para crear protagonistas interesantes.


PREGUNTAS PARA CREAR PERSONAJES


Hay muchas maneras de empezar a construir un personaje: algunos comienzan por el físico, otros parten de un arquetipo o de un papel que necesitan que alguien desempeñe dentro de la trama (maestro, héroe, personaje en apuros...). También están las fichas de personaje, de las que os hablé aquí. Hay un montón de preguntas que puedes hacerte para profundizar en tu personaje. Yo soy especialmente fan de las que se plantea Victoria Schwab (Sombras de magia, La vida invisible de Addie Larue):

Antes de empezar a escribir, necesito saber tres cosas sobre mis personajes:
  1. ¿A le tienen miedo?

  2. ¿Qué quieren?

  3. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar para conseguirlo?


En el caso de esta entrada, vamos a partir de dos preguntas muy similares:

  1. ¿Qué quiere el personaje?

  2. ¿Por qué no puede conseguirlo?

Con esas dos únicas preguntas podemos crear infinitos personajes completamente distintos. Para demostrarlo, voy a utilizar como ejemplo a dos de los personajes de Sombra y hueso y Seis de cuervos: Mal Oretsev y Kaz Brekker.


MAL ORETSEV

Fotograma de la serie Sombra y hueso. Mal, descamisado tras un combate, bromea con Alina. Le pasa el brazo por los hombros (él es más alto) y ambos se miran, riendo.
Miradlo, riendo, descamisado y sin ningún tipo de respeto hacia mi corazón.

Para este análisis me voy a centrar en el Mal de la serie de Sombra y hueso, y no en el de la novela. Al parecer, el Mal original era bastante tóxico (al estilo de otros intereses románticos de la literatura juvenil de esa época, los 2010's). En la serie, en la que Leigh Bardugo ha estado muy involucrada, han creado una versión más sana y, si queréis mi opinión, completamente adorable. Pero no he venido aquí a fangirlear. ¿Qué no, Lisa?


Mal es huérfano, y se crió en el mismo orfanato que Alina, la protagonista de Sombra y hueso. Cuando se descubre (tranquilidad, esto no es spoiler, sino la premisa de la saga) que Alina el la legendaria invocadora del sol, la trasladan al palacio de los Grisha (la gente mágica de este universo) para entrenarla y guiarla hacia su sagrado destino como salvadora de su país.


Y Mal se queda atrás.



¿QUÉ QUIERE MAL?


Proteger a Alina. El mundo es terrible y hay gente que solo desea verlo arder, así que Alina, como potencial salvadora de toda una nación, se convierte en un objetivo muy apetitoso. Mal no es Grisha; no posee más dones que sus puños, su instinto y su lealtad inquebrantable. Sin embargo, aunque solo sea un rastreador del ejército como otro cualquiera (bueno, en realidad es bastante habilidoso), hará lo que sea con tal de reunirse con Alina y protegerla de todos los nuevos peligros que la acechan.

Fotograma de Sombra y hueso. Mal se sienta junto a Alina en el campamento del ejército al que ambos pertenencen. Mal dice: «¡Te he encontrado!», Alina responde: «Al final siempre me encuentras»

¿POR QUÉ NO PUEDE CONSEGUIRLO?


Alina se encuentra en territorio Grisha, en un palacio al que Mal no tiene acceso. Y, aunque lo tuviera, resultaría complicado interceptarla: la custodian poderosos Grisha que no dejarán que nadie se aceque a la invocadora del sol. De hehco, uno de ellos está especialmente interesado en cortar cualquier lazo que tuviera Alina con su antigua vida: el poderisísimo y sexy, sexy general Kirigan, aka Ben Barnes, no piensa permitir que Mal se reencuentre con ella. Y, dado que Kirigan es el único Grisha del mundo capaz de controlar las sombras y matar con ellas, cabría decir que es un obstáculo a tener en cuenta.


KAZ BREKKER

Fotograma de Sombra y hueso. Plano medio de Jesper, Inej y Kaz, los tres miembros de los Despojos. Visten ropa oscura y tanto Jesper como Kaz llevan sombreros de ala y abrigos pesados.
De izquierda a derecha: mi amor, mi santa y mi emo favorito. Juntos son: tu ruina (y cada día la de más gente)

Kaz es el astuto y despiadado líder de los Despojos, una de las bandas más peligrosas de todas las que rondan las infestadas callejuelas de Ketterdam. Aparece por primera vez en Seis de cuervos, pero la serie de Sombra y hueso ha tomado la inteligente decisión de incluirle en la adaptación, que sirve como una suerte de precuela de los libros.


¿QUÉ QUIERE KAZ?


Kaz quiere muchas cosas, sobre todo si hay dinero de por medio. Por ejemplo, en la serie de Sombra y hueso, está dispuesto a correr un enorme riesgo para raptar a Alina, pues un rico empresario le ha prometido un millón de kruge a cambio (convertido a nuestro sistema monetario, un millón de kruge es, aproximandamente, un montonazo de pasta). Pero, independientemente de quién pague y de cuál sea la misión, hay dos deseos que Kaz siempre tiene presentes, y que actúan como brújula de todos los follones en los que se mete:


Por un lado, quiere vengarse de Pekka Rollins, uno de los líderes del submundo criminal de Ketterdam. Por otro, y por mucho que Kaz prefiera apuñalarse a sí mismo (o, preferiblemente, a ti) antes que admitirlo, en el fondo, él quiere... a Inej. Inej es su crush, o, como lo llama él, «su inversión»: es su compañera de banda, la espía más valiosa del Barril y la mejor persona que Kaz ha conocido en ese mundo horrible en el que vive.


¿POR QUÉ NO PUEDE CONSEGUIRLO?


Desde luego, cada fregado en el que Kaz se mete tiene sus dificultades: guardias de seguridad, puertas blindadas, tierras baldías literalmente infestadas de oscuridad capaz de devorarte... Pero eso son minucias. Lo que realmente se interpone entre Kaz Brekker y sus objetivos es... Kaz Brekker.


Ya hemos dicho que, en el fondo, Kaz solo desea dos cosas: vengarse de Pekka y querer a Inej. Pekka Rollins es uno de los hombres más poderosos y despiadados de Ketterdam, así que solo hay una manera de hacerle frente: conseguir ser aún más poderoso y más despiadado que él. Tal y como Kaz lo ve, sus sentimientos por Inej son una debilidad, así que no piensa admitirlos. Y aunque este es solo uno de los muchos motivos por los que Kaz Brekker necesitaría ir a terapia, hay que admitir que tiene razón en una cosa: si alguien descubriera lo importante que Inej es para él, se convertiría en la diana de todos sus enemigos. Y, aunque Inej es muy capaz de defenderse, es comprensible que Kaz no quiera poner en peligro a la persona a la que más quiere en el mundo.


Aquí reside el quid de la complejidad de Kaz: desea dos cosas con toda su alma, pero lograr una implica renunciar a la otra. Y Kaz no piensa renunciar a la venganza, pero... ¿acaso puede dejar de querer a Inej?


¿QUIÉN ES MEJOR?

Preferencias personales y matices aparte, queda claro que el personaje de Kaz es mucho más complejo que el de Mal. Y, sin embargo, ambos me parecen buenos personajes.


Más complejo no siempre significa mejor. Por muy interesante que resulte Kaz, sería frustrante que todos los personajes compartieran su nivel de estremiñiento emocional. Y aburrido. ¡Se limitarían a mirarse intensamente sin decirse nunca nada!


Por otra parte, se agradece que no todos tengan sus objetivos tan claros como Mal. En fin, algunas personas saben, sin asomo de duda, que su destino es salvar a la chica que a la que aman, pero otras podemos tener una crisis existencial cuando un test de Buzzfeed nos pregunta: «¿Cuál de estas palabras te define mejor?».

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En resumen: algunos personajes son genios del crimen moldeados por severos traumas sin resolver, mientras que otros son tu pobre amigo de infancia cuya mayor ambición es, simplemente, ser feliz. ¡Y esa es, precisamente, la gracia! En la variedad está el gusto.



¿POR QUÉ FUNCIONAN?

Pero Marta, si la solución no es que sea simple, ni tampoco que sea complejo, ¿cuál es la clave para un buen personaje?

Si lo supiera, quizás mis libros serían best-sellers y sería yo la que estuviera siendo entrevistada por Netflix rodeada de actores guapísimos de los que me enamoraría sin remedio. Pero creo que tengo una teoría. Mal y Kaz, igual que el resto de personajes de Leigh Bardugo, funcionan porque tienen sentido.


Mal puede parecerte un simplón; puedes creer que Kaz es un cretino y yo puedo opinar que tienes un gusto pésimo, pero debes admitir una cosa: sus motivaciones encajan con su historia y su personalidad. Para Mal, que creció solo y sin amigos, Alina no es solo la chica que le gusta: es el único hogar que ha conocido, y sabe que él significa lo mismo para ella. Por su parte, Kaz tiene razones de sobra para querer vengarse de Pekka Rollins (si habéis leído Seis de cuervos, sin duda recordáis de qué se trata, y si no, no pienso spoileároslo).


Y, si me permitís el fangirleo, funcionan porque Leigh Bardugo es maravillosa.

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